El nacimiento de un nuevo estado en Europa es una buena noticia para todos los amantes de la libertad. Kosovo son unos millones de ciudadanos que salen, esperemos que definitivamente, de la “cárcel de pueblos” que era la extinta Yugoslavia y, más en general, el fallido imperio soviético.
Ahora bien, como europeo lamentamos profundamente que la Unión Europea no tenga una voz unánime en esta liberación y para tratar con la Rusia de Putin. Los ciudadanos kosovares ondean la bandera de los Estados Unidos de América. ¡Viva, pues, los Estados Unidos de América!
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