Curso 1869-1870: Pasión por la Arquitectura

Anton Gaudí decidió estudiar Arquitectura. Quizás le influyera la belleza arquitectónica del entorno donde vivía, o la contemplación del prometedor Eixample, que a buen seguro necesitaría muchos profesionales del ramo. En todo caso, era la carrera “seria” donde mejor podía dedicarse al arte. La enseñanza superior de la Arquitectura no empezaría en Barcelona hasta al cabo de dos años, en 1871, en la Escuela Libre, que se transformaría en 1875 en la Escuela Superior de Arquitectura, inicialmente situada en el segundo piso del magnífico edificio gótico de la Llotja. El itinerario académico, una vez acabado el Bachillerato, comenzaba en la Facultad de Ciencias con cinco asignaturas libres de carácter selectivo y seguía, ya en la Escuela de Arquitectura, con dos exámenes de ingreso (“Dibujo hasta copiar a la aguada detalles de edificios de todos géneros” y “Dibujo de figura”), un curso preparatorio y los cuatro cursos de la carrera propiamente dicha. Anton tenía 17 años. El 11 de octubre de 1869, se matriculó en dos asignaturas de la Facultad de Ciencias: “Complementos de Álgebra, Geometría y Trigonometría rectilínea y esférica” y “Geometría analítica de dos y tres dimensiones”. Actuó como fiador Patrici Barnusell, que tenía su domicilio en la misma tienda de la plaza de Montcada, núm. 12; y se matriculó fuera de plazo alegando que, por la proclamación de la República en Reus, no había podido viajar antes a Barcelona. A pesar de su deseo de atender en las clases, no conseguía no distraerse en las lecciones de Geometría, que desataban la fermentación de las levaduras de su obra futura. Una inclinación más fuerte que su voluntad le arrastraba a la meditación de la Mecánica de los edificios, llegando a entrever las formas de equilibrio que más tarde ensayará y realizará de manera genial. En la convocatoria ordinaria de junio de 1870 aprobó las dos asignaturas. Durante el verano de 1870, los hermanos Gaudí regresaron a Reus y Riudoms. Anton se reencontró con sus amigos del colegio de los Escolapios Eduard Toda y Josep Ribera. En julio, pasaron un tiempo en el pueblo de residencia de éste último, l’Espluga de Francolí, donde visitaron las ruinas del monasterio de Santa María de Poblet. Los tres amigos trazaron un proyecto de restauración. El hermano mayor, Francesc, por su parte, publicó un artículo en “El Eco del Centro de Lectura”, el 21 de agosto de 1870. Se titula “Las abejas” y explica en prosa divulgativa la vida de estos insectos y los productos que los labriegos pueden obtener de ellos: cera y miel.

Josep Maria Tarragona, 07-IV-2007
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Última actualización: 06/05/2016