Los ventanales musicales de El Capricho

El gran ventanal del salón de El Capricho se abre en la fachada principal. Lo forman cinco cavidades iguales, de formas que recuerdan el gótico, con ventanas de guillotina. Los contrapesos son tubos de metal que emiten notas musicales al practicar las ventanas. Se conservan dos de las vidrieras de colores. Uno representa un mirlo tocando las teclas de un piano y el otro una libélula acompañando su canto con una guitarra. Gaudí ideó este ingenioso conjunto para hacer las delicias de su cliente Díaz de Quijano, músico amateur.

Josep Maria Tarragona, 27-VI-2006
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Última actualización: 06/05/2016